★ Tartaletas de Navidad ★

Al final me parece que voy a tener que darle la razón al corrillo de abuelas de los columpios. El segundo me ha salido más espabilado que el primero, con más mala leche y una ingeniosa destreza para enfadarse y reñirte sin saber articular tres palabras del tirón.

Pablete, el pequeño, es ese destroyer que te ha salido por segundo hijo, al que no le hace falta comer ajos para picarse. Es un maríapatiño televisivo al que se le hincha la vena en cuanto le cantas una de la Pantoja. Que en cuanto se te mosquea, se te cruza de brazos, se te da media vuelta y te deja plantada pirándose con un “fadao mua”. Y se marcha todo enfadado, sí, todo él entero: noventa centímetros y doce kilos de orgullo y poderío. Bajo la mira perpleja de su madre, ésta que les habla, que piensa de quién narices habrá podido sacar este niño tan mal carácter y si tendrá fuerzas suficientes para torear lo que se le viene encima.

Y ahora, la receta.

Tartaleta para Navidad

★ LA RECETA ★

Para la masa:

125 gr de harina
15 gr de almendras molidas
40 gr de azúcar
1 pizca de sal
75 gr de mantequilla
1 huevo

Para el caramelo salado:

17 cl de nata líquida entera
35 gr de azúcar
10 gr de mantequilla

Para la crema de chocolate:

17 cl de nata líquida
1 tableta de chocolate con leche

Tartaleta para Navidad

Para realizar la masa, empezamos mezclando todos los ingredientes, según el orden de la receta. Mezclamos bien y hacemos una bola.

La envolvemos en papel film y la guardamos en la nevera al menos media hora.

Untamos nuestros moldes de tartaletas de mantequilla y los enharinamos ligeramente.

Extendemos la masa con el rodillo y cortamos porciones para nuestras tartaletas. Adaptamos la masa bien al molde, retiramos el excednte y pinchamos con un tenedor toda la masa.

Aprovechamos la masa sobrante para hacer unas galletas en forma de árbol de Navidad que nos servirán para decorar.

Horneamos 25 minutos a 180° las tartaletas y las galletas unos 10-12 minutos. Dejamos enfriar.

Para hacer el caramelo salado, colocamos el azúcar en un cazo y lo ponemos a fuego medio. En un bol, ponemos la nata y la calentamos treinta segundos en el microondas. Cuando el azúcar empiece a dorarse, retiramos del fuego y vertimos la nata, removiendo con una cuchara de madera constantemente. Añadimos la mantequilla y mezclamos bien. Ponemos de nuevo en el fuego diez segundos para que espese.

Cuando la salsa de caramelo salado esté templada, vertimos sobre las tartaletas, repartimos bien y guardamos en la nevera hasta que la salsa quede dura.

Mientras, preparamos la crema de chocolate. Para ello, ponemos en un cazo a calentar la nata. Llevamos a ebullición y vertemos sobre el chocolate troceado. Mezclamos bien.

Vertimos el chocolate sobre las tartaletas. Volvemos a llevar a la nevera.

Antes de servir, decoramos con las galletas en forma de árbol y espolvoreamos con azúcar glas.

★ Macarons con helado de chocolate ★

Empezaba yo ya a preocuparme por el estado de no gestación de mis amigas, cuando el otro día una de ellas me presentó a su futura hija por el uosap. Les confieso que yo sólo vi la fotografía de una ecografía borrosa. Pero no dije nada, porque lo normal es que una futura mamá primeriza tenga ganas de gritarle al mundo la buena noticia. Así que yo, pues amén y chitón.

Me callé, pero me alegré mucho por ella. Y contenta como unas castañuelas por no ser la única pringá con estas cosas de la maternidad, pues me puse a pensar.

Que un hijo lo cambia todo. Te cambia a ti. Tus prioridades, tu manera de entender las cosas.

Que tener un hijo te cambia el cuerpo, el humor y hasta la talla de los pantalones y del sujetador. Que un hijo no viene con un pan debajo del brazo, no no, sino cargadito de miedos y muchísimas dudas. Un hijo te quita el sueño y te roba las siestas. Te enfrenta a tu suegra (oh sí, la suegra), y te lleva hasta el límite de lo soportable recogiendo juguetes, escuchando mañas y soportando horas de palique y columpios en el parque.

Cuando tienes un hijo, piensas en tu vida de antes. Pero no la echas de menos.

Un hijo lo cambia todo. A mejor. Pero eso, eso sólo lo sabes cuando las hormonas te dejan en paz y te devuelven con una bofetada a la realidad.

Enhorabuena, amiga.

Y ahora, la receta.

macarons con helado de chocolate

★ LA RECETA ★

(para 20 macarons)

para las tapas:

200 gr de azúcar glas
100 gr de almendras molidas
120-125 gr de claras de huevo (3 huevos medianos aproximadamente)
una pizca de sal
40 gr de azúcar extrafino

Para el helado de chocolate:

1 tableta de chocolate con leche
50 cl de nata líquida
4 yemas de huevo
100 gr de azúcar

macarons con helado de chocolate 3

macarons con helado de chocolate 2

Empezamos preparando el helado de chocolate. En un cazo, ponemos la nata líquida y la mitad del azúcar a calentar a fuego medio.

Troceamos el chocolate.

En un bol, mezclamos las yemas de huevo con el resto de azùcar.

Cuando la nata esté bastante caliente, la vertemos sobre las yemas de huevo. Removemos enérgicamente y volvemos a poner a fuego suave. Vertemos el chocolate troceado y removemos todo el rato hasta que todos los ingredientes se integren bien y la mezcla se espese.

Dejamos enfriar, removiendo de vez en cuando y reservamos en el congelador.

Para preparar los macarons, tamizamos el azúcar glas y las almendras. Mezclamos bien y reservamos.

Añadimos una pizca de sal a las claras de huevo y las batimos a punto de nieve. Seguimos batiendo a media potencia mientras agregamos el azúcar poco a poco.

Con una cuchara añadimos la mezcla de azúcar glas y almendras a las claras de huevo.

Llenamos una manga pastelera con la mezcla. En un folio, dibujamos las nubes con tres círculos (el del medio ligeramente mayor que los dos laterales). Colocamos encima papel vegetal y vamos formando las tapas de los macarons, empezando por el círculo del medio y después los otros dos.

Eliminamos cualquier burbuja de aire que quede en los macarons dando un golpe seco a la bandeja.

Dejamos reposar entre 15 minutos y una hora.

Precalentamos el horno a 170° y horneamos 10 minutos. Dejamos enfriar.

Rellenamos con un poco de helado de chocolate justo antes de servir.

★ Cookies de chocolate ★

Tengo al mayor enamoradico perdido. Hasta las trancas, vamos. La afortunada en cuestión es una rubiales que vive dos casas máspallá. Dicen las malas lenguas del patio del colegio que andan todo el día juntos, columpio arriba, tobogán abajo, y que se les ha visto en alguna ocasión darse algún que otro inocente achuchón.

Confieso que los ojos de esta santa madre han visto con disgusto y bastante desazón el fuego amoroso de abrazos y besuqueos que se traen desde hace algunas semanas ambos repolluelos. Dirán ustedes que lo que me pasa es que le tengo manía a la chiquilla. Y que estos escarceros no son más que cosas de niños pequeños. Lo sé. Lo sé. No se crean que les veo yo a estos dos yendo corriendo a pasar por la vicaría, felices como dos perdices. No, no, que va. La chiquilla no me gusta, la verda sea dicha. Pero la que no me gusta de verdad, de verdad de la buena, es su madre.

Pero vamos, que creo que no se me nota casi nada… La prueba:

– « Mamá, la mamá de Manon (la rubiales) es tonta ? », me pregunta el mini don Juan ayer mismito.

– No hijo, no. Le contesté yo, intentando resultar medianamente convincente. ¿Quién te ha dicho semejante barbaridad? 

– Pues tú.

– ¿Yooooooo? le dije, poniendo cara de la mamá de Manon, o sea, de tonta. A ver, ¿y cuándo te he dicho yo eso, eh?

– Mañana.

Bendita inocencia…

Y ahora, la receta.

cookies de chocolate

cookies de chocolate

★ LA RECETA ★
(para unas 16 galletas)

100 gr de azúcar moreno
100 gr de azúcar blanca
1 huevo
175 gr de mantequilla
300 gr de harina
1 pizca de sal
1 pizca de bicarbonato sódico
1 tableta de chocolate

En un bol grande ponemos el azúcar moreno y el blanco y la mantequilla reblandecida y cortada en trozos.

Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.

Incorporamos el huevo y volvemos a mezclar.

Añadimos  la harina (mejor tamizada), y el bicarbonato y la sal. Mezclamos.
Por último, incorporamos la tableta de chocolate troceada y removemos bien.

Cogemos la masa  y vamos haciendo bolas pequeñas (como si se tratara de croquetas). Y las vamos poniendo en una bandeja de horno
cubierta de papel vegetal.

Aplastamos un poco las bolas y las horneamos a 180° durante 10-12 minutos o hasta que los bordes estén dorados.

★ NOTAS★

  1. Es mejor dejar de enfriar las galletas antes de manipularlas ya que calientes estan como blandas y tienen que enfriarse para endurecerse.
  2. Otra versión de estas cookies es con Lacasitos. Puedes encontrar la receta en la web de nuestros amigos de Entrechiquitines

★ Coulant de chocolate ★

Me pregunto cómo es posible que tanta mala leche y picardía quepan en un cuerpecillo de sólo 76 centímetros.

Tú te crees que Pablo, Pableeeeteeee, es un ser indefenso, de andares desequilibrados, sonrisa picarona y dentadura inexistente. Un bebé que es un Georges en ciernes, de mofletes hamsterianos y cachillas sonrosadas.

¡Bobalicona! Pablo, Pableteeeee, es un Rambo con chupete, un machote sin miedo a nada: ni a la muerte, ni a su madre, ni al señor Patata. Tiene un instinto de supervivencia sofisticado y testado para salirse con la suya y comerse, pongamos, un puerro crudo o el papel del baño: tres cuartos de lloriqueo a docientos mil decibelios,  voltereta lateral y metiropatrás a cámara lenta novayaser me rompa la cabeza y segundo y medio haciendomelmuerto con los ojos abiertos.

Aún así, Pablo, también conocido por “ElPestañas”, no lo tiene todo malo. Noooooooo. La música, por ejemplo, se le da muy bien. El otro día le pillé tocando los platillos, dándolo todo, mientras estampaba las tapas de dos cazuelas contra la cabeza atónita de su hermano. Todo un artista el Pablete.

Y ahora, la receta.

coulant de chococlate

coulant de chocolate

coulant de chocolate

★LA RECETA ★

150 gr de azúcar
8 huevos medianos
150 gr de mantequilla
250 gr de chocolate para fundir
125 gr de harina

Fundimos el chocolate y la mantequilla y dejamos templar.

Batimos los huevos con el azúcar. Agregamos el chocolate y la mantequilla. Removemos bien.

Incorporamos la harina y mezclamos bien.

Untamos con mantequilla los moldes pequeños y espolvoremos con un poco de cacao para que la masa no se nos pegue. Rellenamos hasta los 3/4 y reservamos en el congelador al menos una hora.

Horneamos a 180 º C durante 14 minutos.

coulant de chocolate

★ NOTAS★

  1. Al contrario de lo que pueda parecer, el coulant es facilísimo de realizar. Pero eso sí, que la gula no te lleve a hornearlo nada más terminar la masa, porque la clave para que esté buenísimo es que pase al menos una hora en el congelador.
  2. Con esta receta me han salido 10 pastelitos. He usado moldes de cerámica y también de aluminio desechables, pero estos últimos no los recomiendo porque creo que dejan algo de sabor durante el horneado.
  3. El coulant se llama así porque el chocolate al interior queda crudo y al abrirlo “gotea”. Te pasa esto con cualquier otro pastel y puag, caca. Pero con el coulant no sabes cómo pero lo más probable es que te sorprendas limpiando el plato con la lengua.
  4. Yo los horneo 14 minutos, pero el tiempo lo decides tú según te gusten más o menos “coulant”.
  5. Para esta receta he seguido las instrucciones del blog La receta de la felicidad, que a su vez se inspiró en ésta de i-recetas.

★ Macarons de chocolate y menta ★

Se acabó. Se acabaron las vacaciones y, aquí en Francia, no te da tiempo a quitarte el bañador que ya tienes que colgarte la mochila para ir al cole.

Hoy es el primer día de “cole de grandes” para Kako. Ha entrado en clase tranquilo, sin llorar,  agarrado fuerte de la mano de mamá. Me ha dado un beso para despedirse, otro a papá y ha ido a sentarse con los otros niños.

Mi bebé se me ha hecho mayor.

Etemfor.

Mamá.

Macarons de menta y chocolate

Macarons de chocolate y menta

Macarons chocolate y menta

★ LA RECETA ★

(para 20 macarons)

para las tapas:

200 gr de azúcar glas
100 gr de almendras molidas
120-125 gr de claras de huevo (3 huevos medianos aproximadamente)
una pizca de sal
40 gr de azúcar extrafino
colorante verde

para el relleno:

1 sobre de té de menta
100 ml de agua
40 gr de azúcar
150 gr de chocolate

Empezamos preparando el relleno. Ponemos a hervir el agua a fuego lento con el azúcar. Dejamos borbotear unos 3 minutos, retiramos del fuego e infusionamos el té durante al menos 1 hora.

Pasado ese tiempo, ponemos el chocolate en un bol. Volvemos a hervir el sirope de menta y lo volcamos sobre el chocolate. Removemos hasta que el chocolate se funda y obtengamos una crema homogénea. Dejamos enfriar

Ahora pasamos a las tapas. Para prepar los macarons, tamizamos el azúcar glas y las almendras y los mezclamos bien. Reservamos.

Añadimos una pizca de sal a las claras de huevo y las batimos a punto de nieve. Seguimos batiendo a media potencia mientras agregamos el azúcar a cucharadas. Mezclamos bien cada adición para asegurarnos de que se incorpora del todo antes de la siguiente cucharada. La mezcla ha de ser compacta, blanca y brillante.

Añadimos el colorante. El que yo usé era en gel. Para ello, hundimos un palillo en la pasta y removemos en la masa, insistiendo hasta que el color se reparta bien.

Con una cuchara grande de metal incorporamos  la mezcla de azúcar glas y almendras a las claras de huevo.

El preparado ha de quedar homogéneo y sin grumos.

Llenamos una manga pastelera y sobre un tapete o un papel de horno (colocados ya en la bandeja del horno) formamos los circulos.

Eliminamos cualquier burbuja de aire que quede en los macarons dando un golpe seco a la bandeja.

Dejamos reposar entre 15 minutos y 1 hora.

Precalentamos el horno a 170° y horneamos 10 minutos.

Dejamos enfriar.

Espesamos el chocolate con un poco de maizena para darle consistencia y lo colocamos en una manga pastelera. Extendemos el relleno sobre la mitad de las tapas de macaron y emparejamos con la otra mitad.

Dejamos reposar durante 30 minutos antes de servir.