★ Flashes caseros★

Ahora lo tengo claro. La vocación existencial del pequeño es la de ser decorador. Y tal y como está el panorama laboral e inmobiliario del país, sepan ustedes que no sé si echarme a llorar o a reir. Me explico. El otro día lo pillé en el salón, apasionado e inconsciente a partes iguales, dándolo todo con una plastidecor roja. Roja, sí. Porque las hay blancas e incoloras. Pero el Pablete la cojió roja chillona, para que resaltara mejor, debió de pensar el artista, sobre el fondo blanco y soso del salón.

Pero la culpa es mía. Como siempre. Porque esta madre al cuadrado que soy debió de haberse percatado, mientras me retiraba un ratito (lo juro) a mis quehaceres, de que algo se andaba cociendo en el salón. Porque él, que habitualmente es silencioso como un tal Enrique Iglesias gritando, perdón, cantando a todo trapo en un concierto cualquiera, esta vez hubiera podido jurar que por una vez, una sola vez, mi hijo el pequeño se había independizado de mis pelos y dado la tarde libre a su santa madre.

Y ahora, la receta.

polos flash

 

★ LA RECETA ★

Para los flashes de fresa:

250 gr de fresas
200 gr de sirope
zumo de medio limón

Para los flashes de naranja:

zumo de 4 naranjas
200 gr de sirope
zumo de medio limón

Para los flashes de manzana:

4 manzanas
200 gr de sirope
zumo de medio limón
colorante alimenticio verde

Para el sirope:

300 g de azúcar
300 ml de agua

 

Empezamos preparando el sirope. Para ello, hervimos el agua con el azúcar. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos un par de minutos. Reservamos hasta que se enfríe.

Preparamos los flashes. Para ello, trituramos con la batidora y por separado la fruta (lavada y pelada) de cada flash. Pasamos por el chino para que no quede ningún grumo. Para el flash de manzana, mezclamos unas gotas de gel alimenticio verde para que nos quede el polo de ese color.

Rellenamos los moldes de flash con la ayuda de un embudo. Congelamos.

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★ Brownie de chocolate (horneado en cáscara de huevo)★

Ultimamente voy babeando por los pasillos cada vez que la lengua de trapo del mayor me habla.  Sus “rompido”, “volvido” y “ponido” me tienen enamoradica perdida.

Pero esta madre, que estudió para hablar y escribir bien, tiene metido entre ceja y ceja que sus dos gabachillos no le metan demasiadas patadas a la RAE cada vez que abren la boca. Diegada del otro día: “ Mamá, me he hacido daño dan un duedo…. , ¿puedes me hacer un beso?” o ”mamá, que yo sabo me poner los zapatos. ¿Lo hazo bien? »

Yo intento que sus dos lenguas (el español y el francés, entiéndaseme) no se marchen juntas de picos pardos, provocándole en el futuro interferencias dialécticas irreversibles en el cerebro. Así que le corrijo siempre, o casi siempre. Palabrita de madre. Pero claro, luego me suelta un “se pa mi mamá, se pablo que lacido” y a la maestrilla que habita en mí le entra la risa y las ganas de tirar la gramática por el retrete. Y, oye, que siga hablando como un franchute cualquiera de turisteo por Benidorm hasta que él quiera.

Y ahora, la receta.

huevo brownie 1

huevo brownie2

huevo brownie3

 

★ LA RECETA ★

1 tableta de chocolate negro
125 gr de mantequilla
3 huevos
200 gr de azúcar
125 gr de harina
1 pizca de sal

Fundimos el chocolate y la mantequilla al baño María y reservamos.

Mezclamos la harina con el azúcar. Incorporamos los huevos, la sal y la harina tamizada.

Mezclamos con el chocolate y la mantequilla.

Rellenamos los huevos y horneamos durante 20 minutos a 180°.

 

★ NOTAS★

Para que el brownie nos salga con forma de huevo, los horneamos utilizando como “molde” la cáscara. Para ello, vaciamos los huevos por uno de los extremos haciendo un agujero con las tijeras (lo suficientemente grande como para poder rellenarlos después con la masa). Los introducimos (ya vacíos) en agua con sal durante una media hora. Después, ponemos un poco de aceite en el interior (para evitar que la masa se pegue a las paredes del huevo) y vamos girando para que el aceite impregne todo el interior. Tiramos el exceso de aceite. Introducimos la masa con una manga pastelera hasta las 3/4 partes. Colocamos los huevos en un molde para magdalenas o muffins (con el agujero hacia arriba) y horneamos.

★ Macarons con helado de chocolate ★

Empezaba yo ya a preocuparme por el estado de no gestación de mis amigas, cuando el otro día una de ellas me presentó a su futura hija por el uosap. Les confieso que yo sólo vi la fotografía de una ecografía borrosa. Pero no dije nada, porque lo normal es que una futura mamá primeriza tenga ganas de gritarle al mundo la buena noticia. Así que yo, pues amén y chitón.

Me callé, pero me alegré mucho por ella. Y contenta como unas castañuelas por no ser la única pringá con estas cosas de la maternidad, pues me puse a pensar.

Que un hijo lo cambia todo. Te cambia a ti. Tus prioridades, tu manera de entender las cosas.

Que tener un hijo te cambia el cuerpo, el humor y hasta la talla de los pantalones y del sujetador. Que un hijo no viene con un pan debajo del brazo, no no, sino cargadito de miedos y muchísimas dudas. Un hijo te quita el sueño y te roba las siestas. Te enfrenta a tu suegra (oh sí, la suegra), y te lleva hasta el límite de lo soportable recogiendo juguetes, escuchando mañas y soportando horas de palique y columpios en el parque.

Cuando tienes un hijo, piensas en tu vida de antes. Pero no la echas de menos.

Un hijo lo cambia todo. A mejor. Pero eso, eso sólo lo sabes cuando las hormonas te dejan en paz y te devuelven con una bofetada a la realidad.

Enhorabuena, amiga.

Y ahora, la receta.

macarons con helado de chocolate

★ LA RECETA ★

(para 20 macarons)

para las tapas:

200 gr de azúcar glas
100 gr de almendras molidas
120-125 gr de claras de huevo (3 huevos medianos aproximadamente)
una pizca de sal
40 gr de azúcar extrafino

Para el helado de chocolate:

1 tableta de chocolate con leche
50 cl de nata líquida
4 yemas de huevo
100 gr de azúcar

macarons con helado de chocolate 3

macarons con helado de chocolate 2

Empezamos preparando el helado de chocolate. En un cazo, ponemos la nata líquida y la mitad del azúcar a calentar a fuego medio.

Troceamos el chocolate.

En un bol, mezclamos las yemas de huevo con el resto de azùcar.

Cuando la nata esté bastante caliente, la vertemos sobre las yemas de huevo. Removemos enérgicamente y volvemos a poner a fuego suave. Vertemos el chocolate troceado y removemos todo el rato hasta que todos los ingredientes se integren bien y la mezcla se espese.

Dejamos enfriar, removiendo de vez en cuando y reservamos en el congelador.

Para preparar los macarons, tamizamos el azúcar glas y las almendras. Mezclamos bien y reservamos.

Añadimos una pizca de sal a las claras de huevo y las batimos a punto de nieve. Seguimos batiendo a media potencia mientras agregamos el azúcar poco a poco.

Con una cuchara añadimos la mezcla de azúcar glas y almendras a las claras de huevo.

Llenamos una manga pastelera con la mezcla. En un folio, dibujamos las nubes con tres círculos (el del medio ligeramente mayor que los dos laterales). Colocamos encima papel vegetal y vamos formando las tapas de los macarons, empezando por el círculo del medio y después los otros dos.

Eliminamos cualquier burbuja de aire que quede en los macarons dando un golpe seco a la bandeja.

Dejamos reposar entre 15 minutos y una hora.

Precalentamos el horno a 170° y horneamos 10 minutos. Dejamos enfriar.

Rellenamos con un poco de helado de chocolate justo antes de servir.

★ Pastel milliardaire ★

Cuando yo era pequeña los bazares de los chinos no nos habían invadido todavía, así que los carnavales de mi infancia tienen recuerdos de los de antes: de princesas, de tules rosas y cancanes cosidos por la aguja y las manos certeras de mi madre.

El otro día, cuando el colegio del Mayor anunciaba carnavales para el viernes, se me apretaron todos los nervios aquí en la cinturilla del chándal, porque a este lado de los pirineos, amigas, no hay ni bazar chino ni madre que pueda coserme un miserable dobladillo.

Por fortuna, mis nuevas amigas del corrillo del patio del colegio me contaron después que lo único que teníamos que prever era vestirles de negro. Qué majas estas profes modernas, pensé, con todas mis santas carnes relajadas, la verdad.

De luto y con las capas al viento salieron las fieras al patio del colegio. ¿Pero de qué van? pregunté en voz alta, incapaz de reconocer a través de la mirilla de la reflex a los más orgullosos de los superhéroes del mundo mundial. Super héroes de capa, luto y antifaz. Super héroes y valientes todos. Todos, menos uno. El mío. Que llevaba la capa torcida, como la soga que aprieta el cuello del reo, llorando a moco tendido y gritando mientras salía de toriles: “mamááááá, yo quiero dormir la siestaaaaaaaaa”.

Y ahora, la receta.

pastel de chocolate milliardaire

★ LA RECETA ★

Para la galleta:
110 gr de mantequilla
115 gr de harina
25 gr de azúcar glas

Para el caramelo
50 gr de mantequilla
100 gr de azúcar
1 bote pequeño de leche condensada

Para la cobertura de chocolate
1 tableta de chocolate
50 gr de mantequilla

Empezamos preparando la base de galleta. Mezclamos todos los ingredientes en el robot y terminamos amasando a mano para poder hacer una bola. La extendemos sobre nuestro molde, cubierto con papel vegetal y horneamos a 160° durante 20 minutos o hasta que empiece a estar dorada por los bordes.

La dejamos enfriar y preparamos el caramelo. En un cazo, ponemos la mantequilla y el azúcar. A fuego medio, removemos hasta que estén caramelizados, echamos la leche condensada y seguimos removiendo durante unos minutos más. Extendemos sobre la galleta y reservamos en la nevera o el congelador.

Mientras, preparamos la cobertura de chocolate. Ponemos al baño María el chocolate con la mantequilla y mezclamos bien, teniendo cuidado de que el chocolate no se nos caliente demasiado y se nos haga crema. Cubrimos el pastel y reservamos en frío hasta el momento de consumirlo.

★ Galette de rois ★

Yo, que he sido una niña muy repipi y presumida, cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre decía: azafata de aviones o peluquera. Lo primero lo descartó mi aplastante lógica infantil en cuanto se enteró de que, entre los requisitos del puesto, estaba el saber nadar.

Decidida por entonces a abrir mi propia peluquería, me encantaba ponerme en la cabeza el tapete con flecos de ganchillo de mi madre para darme aires de melena larga a lo Pantoja, y hacerle cardados sorayiles y trenzas espigas a mis muñecas. Mi madre me miraba de reojillo encantada, orgullosa del arte que apuntaba su niña y de las pesetas que se ahorraría cuando algún día lograra perfeccionar mi primitiva técnica con la tijera.

Mi verdadera vocación llegó después y aunque me llevaría por derroteros bien distintos, a mí el oficio de los rulos y las mechas, amiga mía, pues me tira.

Ahora que tengo dos fieras en casa y mi peluquera (la de verdad) bastante lejos, me he liado el secador a la cabeza y le he dicho al Mayor:

 – “siéntate ahi, que vamos a quitar esas greñas”.

Él, que acostumbra a no hacerme ni puñetero caso, me aguanta la mirada y cuando tiene la certeza de que su madre, osea yo, no se entera de nada me dice con el brazo “Aparta”.

Digna y resuelta, no sueltas las tijeras. Aprovechas que se te ha puesto virojo mirando Mostrous y coñía para agazaparte por detrás y empezar a trasquilar mechones. Uno ¡ras!, dos ¡ras, ras!, tres trasquilones ¡ras, ras, ras ! Supervisas el desaguisado. No está tan mal. Un poco de saliva, Nenuco y un par de orquillas, y te ha quedado el niño más guapo de todo el barrio.

Y ahora, la receta.

galette de rois

★ LA RECETA ★

Para el hojaldre:

500 gr de harina
10 gr de sal
40 gr de azúcar
25 gr de mantequilla
250 ml de agua
1 sobre de levadura
280 gr de mantequilla para el plegado
1 huevo para pintar la masa

Para la crema de almendras:

110 gr de mantequilla pomada
110 gr de azúcar glas
1 cucharilla de azúcar blanco
110 gr de almendras molidas

Empezamos preparando el hojaldre.

Tras los tiempos de reposo, preparamos la crema de avellanas. Para ellos, mezclamos todos los ingredientes y los ponemos en una manga pastelera.

Cortamos con un cortador los circulos que serviran para hacer las galettes. Rellenamos con la crema de almendras (haciendo circulos desde dentro hacia afuera). Pincelamos los bordes con un poco de agua y tapamos con otro circulo de masa.

Pincelamos con huevo batido y con un cuchillo hacemos los cortes para decorar. Pinchamos el centro de las galettes hasta que toquemos la crema para que el hojaldre suba uniformemente.

Dejamos levar media hora y metemos al horno a 190° durante 25-30 minutos.

galette de rois 2