★ Crema pastelera ★

Tengo al mayor, a.k.a. Kako, pegado a las mallas como se pega el papel a las magdalenas. Igualito. Está en fase de mamitis crónica desde hace dos años y medio. O sea, desde que nació. Y no es que yo me queje, no, no  y no. Faltaríamas. A mi me gusta que me llame mamá hasta el infinito, me dé besos babosos en los morretes, me acompañe al baño para enterarse de una vez por todas cómo es posible que su madre pueda hacer pis sin pitilín o me pida que le cante “belén campanas de belén” en bucle y pandereta con las Navidades más pasadas que la Carmen de Mairena.

A veces, sin embargo, una madre siente unas ganas muy fuertes de salir corriendo pasillo arriba y huir muy deprisa. O al menos sacar la cabeza por el ventanuco, respirar hondo un par de veces y coger una buena bocanada de aire, justo antes de que la culpa la llame a grititos desde el cuarto de estar para que vuelva pa’dentro a seguir lidiando amorosamente con sus fieras.

Luego, un día, te visitan tu cuñada y su futuro, y tus hijos te dan un corte de manga, te miran por encima del hombro y te sueltan que a ti no te conocen de nada.

Y ahora, la receta. Que ustedes la disfruten.

crema pastelera

★ LA RECETA ★

(para unos 400 gr de crema)

25 cl de leche entera
1 vaina de vainilla
3 yemas de huevo
60 gr de azúcar
25 gr de harina o Maizena
25 gr de mantequilla

 Ponemos a hervir en un cazo la leche con  2/3 del azúcar y los granos de la vaina de vainilla.

Aparte, en una ensaladera, batimos las yemas de huevo con el resto del azúcar y añadimos la harina o Maizena. Mezclamos bien y vamos incorporando poco a poco la leche, removiendo la mezcla todo el rato con unas varillas.

Vertemos de nuevo la mezcla en el cazoy removemos a fuego lento hasta que la mezcla espese.

Retiramos del fuego, incorporamos la mantequilla y removemos bien hasta que obtengamos una mezcla lisa y homogénea.

Vertemos la crema en un bol y tapamos bien con film para que no se reseque.

★ NOTAS★

  1. La crema pastelera no puede congelarse.

★ Pastel vasco ★

Una de las cosas que más me gustan de este País Vasco francés en el que vivo es su cultura, sus tradiciones, sus paisajes, su gastronomía… y sobre todo, el mimo y el cuidado que tienen por que todo ello se transmita de generación en generación y se reconozca y respete por los foráneos.

Esta tierra es francesa, sí, pero es sobre todo tierra de gente acogedora, de gente buena. De gente vasca. Como si la frontera de los Pirineos no existiera.

Si alguien tiene la buena idea de pasarse por aquí, que no deje de visitar sus pueblos, hablar con sus gentes, deleitarse con su folclore y probar su comida.

Bon appétit!

★ LA RECETA ★

– Para la masa

125 gr de mantequilla
100 gr de azúcar
5 gr de sal
1 huevo
250 gr de harina
1 sobre de levadura

– Para la crema pastelera

250 ml de leche
1 vaina de vainilla
3 yemas de huevo
50 gr de azúcar
20 gr de harina
70 gr de almendras molidas
1 cucharilla de ron (opcional)

– Para pincelar (antes del horneado)

1 yema de huevo
1 cucharada de leche

Empezamos preparando la masa. En un bol ( o en el robot de cocina) vertimos la harina, la levadura y el huevo. Mezclamos bien. Añadimos el azúcar, la sal y vamos incorporando la mantequilla poco a poco. Amasamos hasta que hacemos una bola. Cubrimos con papel transparente y reservamos en la nevera al menos 2 horas (si es de un día para otro mucho mejor)

Para la crema pastelera, ponemos a hervir en un cazo la leche con  2/3 del azúcar y los granos de la vaina de vainilla. Añadimos la cucharilla de ron.

Aparte, en una ensaladera, batimos las yemas de huevo con el resto del azúcar y añadimos la harina. Mezclamos bien y vamos incorporando la leche, removiendo la mezcla todo el rato. Vertemos en el cazo, incorporamos las almendras  y removemos a fuego lento hasta que espese. Volcamos en otro cuenco y cubrimo de film transparante para que no se forme ninguna costra.

Sacamos la masa de la nevera y la dividimos en dos bolas (2/3 y 1/3). Extendemos la primera bola con el rodillo (la que nos servirá de base para el pastel). Tendremos que añadir algo de harina para poder trabajarla correctamente. Cuando tenga unos centímetros de espesor, la colocamos en el molde (embadurnado de mantequilla y harina para que no se nos pegue) y subimos un poco los bordes. Ponemos encima la crema pastelera y cubrimos con el resto de la masa. Unimos bien los bordes con un tenedor y decoramos con la punta de un cuchillo.

Hornear a 190 ° durante 20 minutos.