★ Galletas sablé con chocolate blanco ★

Perdonen ustedes que les vaya a cortar la digestión, pero la historia de hoy va de esfínteres y fugas, de la operación pañal de ElMayor y de lo fácil que una madre puede llegar a perder la vergüenza y el pudor.

Verán. Todo empezó hace tres largos meses. Con los calores propicios del verano, mandé a la porra los pañales, feliz como una perdiz de poder gastarme más dinero en pijadas para la cocina que en Dodotis.  Con el culete al aire y el orinal de estreno empezamos la operación.

Les ahorro los detalles porquepaqué.

Solo les diré que no quiero un perro. No. Nunca. Que llevo fatal eso de limpiar culetes ajenos. Que he perdido la cuenta del número de lavadoras que he puesto con los calzoncillos de Cars y las fundas del sofá. Que tengo que cambiar la alfombra del salón porque ésta ya no sale a luz. Que estoy harta, pero hartita, de tener que cambiar las sábanas de la cama a las tres de la madrugada. Y que puedo decir delante de cualquiera « culo pedo caca pis » de carrerrilla, sin ruborizarme y sin que venga a cuento.

Y ahora, la receta.

galletas sablés con chocolate blanco

galletas sablés con chocolate blanco. Galletas originales. Galletas con forma de nubes.

★ LA RECETA ★

200 gr de harina
100 gr de mantequilla
100 gr de azúcar moreno
1 huevo
1 tableta de chocolate blanco

Mezclamos  bien el huevo con el azúcar.

Incorporamos la harina y cuando la mezcla sea homogénea vamos añadiendo la mantequilla en pequeños trozos.

Hacemos una bola y conservamos en la nevera al menos una hora.

Enharinamos la mesa de trabajo y dividimos la masa en dos trozos. Con el rodillo aplanamos casa uno de las bolas de masa hasta conseguir un grosor de centímetro y medio. Llevamos al congelador y esperamos unos diez minutos.

Sacamos una de las láminas y vamos cortando las galletas (yo he usado éste). Las ponemos en una bandeja de horno recubierta de papel vegetal. Repetimos la misma operación con la otra lámina. Con los restos de masa, volvemos a hacer una lámina, llevamos al congelador unos minutos (para que la masa endurezca y las galletas conserven bien la forma) y seguimos cortando las galletas.

Horneamos a 180° durante 12-15 minutos.

Fundimos al baño maria el chocolate blanco, rellenamos un biberón de repostería y una vez que las galletas se han enfriado vamos decorando.

galletas sablés con chocolate blanco. Galletas originales. Galletas con forma de nubes.

★ NOTAS★

  1. El cortador en forma de nube viene de la tienda Mi Obrador.
  2. Las galletas se conservan bien hasta una semana, guardadas en una caja o bote y en la nevera, para que el chocolate no se nos funda.
Anuncios

★ Cupcake pa’morirse (o engordar) ★

Si, Maris sí, porque estos bollos que ahora llamamos muy finolis cupcakes están pa’morirse de buenos y engordan lo que no está escrito. Pero digo yo, si en estas fechas y como andan las cosas, nos vamos a poner a contar calorías, entonces apaga y vámonos.

Yo propongo que tiremos más bien para la cocina y que quitemos las penas con villancicos y cosas ricas.

cupcake pa'morirse

★ LA RECETA ★

Para el bicocho:

250 gr de harina
125 gr de mantequilla a temperatura ambiente y cortada en dados
100 gr de azúcar
1 cucharilla de levadura
5 cucharas soperas de leche
1 tableta de chocolate blanco
2 huevos

Para la crema :

1 bote de nata líquida
50 gr de praliné

 

Para el bizcocho yo he utilizado la misma receta que para estos muffins, pero cambiando el chocolate con leche por el chocolate blanco. Los pasos serían:

Mezclar la levadura, la harina y la mantequilla. Ir añadiendo poco a poco  el azúcar y los dos huevos hasta obtener una masa sin grumos y uniforme. Añadir la leche y el chocolate blanco cortado en trozos pequeños (yo he utilizado una tableta de Galak de Nestlé). Poner los moldes de papel en un molde de silicona (para que no se nos desparrame la masa) y rellenarlos 3/4. Hornear durante 25 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar.

Para la crema, yo he hecho una chantilly. Para hacerla, montamos la nata líquida con un batidor eléctrico, el robot o con la mano si tenemos paciencia y buen brazo. Batimos a velocidad lenta un par de minutos y vamos aumentando la velocidad poco a poco. Cuando la nata está bien montada (se nota porque se espesa), añadimos el praliné, que habremos fundido previamente al baño maría. Mezclamos suavemente y ponemos en una manga pastelera. Y solo nos queda decorar los bizcochos y ¡a comer!