★ Cupcakes con glaseado de donuts ★

cupcake + donuts 1

Cuenta mi madre que de jovenzuela me pasaba las horas muertas poniéndome en la cabeza el tapete de ganchillo con flecos del zapatero y melena al viento cantaba rancheras deslocada por todas las habitaciones de la casa. Imagino a mi madre muerta de la risa viendo el espectáculo e intentado por todos los medios quitarme aquella cosa peluda de la cabeza, no fuera a ser que me diera la rabieta y le plantara aquello de “mamá, quiero ser artista“.

No me caracteriza a mi el sentido del ridículo. No. Ni entonces de pequeña, ni ahora, no crean.

Ahora no me sale ponerme el ganchillo encima de los rulos porque de tapetes anda mi casa algo escasa. A Dios gracias. Pero no por ello es raro verme pulular de habitación en habitación con una toalla en la cabeza al viento y gritando con todo el amor de mi corazón “soy el fantasma de la toalla blancaaaaaaa” delante del Mayor y del Pequeño, por aquello de distraerles un ratico y dejarles un grato recuerdo de su infancia.

Y ahora, la receta. La receta del cupcake es de Chloé Saada, la reinona de los cupcakes francesa y el glaseado viene del blog Food & Cook.

cupcake + donuts 5

cupcake + donuts 2

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★ LA RECETA ★

(para 15 cupcakes)

Para los cupcakes:

1 yogur natural
3 medidas del vaso del yogur de harina
1 sobre de levadura
4 huevos
1 vaso de yogur y 1/2 de azúcar
1 sobre de azúcar de vainilla
125 gr de mantequilla fría cortada en dados

Para el glaseado:

40 gr de mantequilla
130 gr de azúcar glas
30 ml de agua caliente

Empezamos por los cupcakes. Para ello, mezclamos todos los ingredientes por orden hasta conseguir una masa homogénea. Rellenamos los moldes un poco más de la mitad con ayuda de una manga pastelera. Metemos en el horno precalentado a 165 ° unos 22 minutos.

Mientras los cupcakes se enfrían en una rejilla, preparamos el glaseado. Derretimos la mantequilla en un cazo a fuego lento y calentamos el agua en otro cazo. Pasamos todo a un bol e incorporamos poco a poco el azúcar glas removiendo bien para que no queden grumos. Echamos por encima de los cupcakes y esperamos unos minutos a que el glaseado seque.

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★ Cupcake Petit Suisse de fresa ★

Me encanta hacer pasteles con mis peques. Bueno no, rectifico. Me encanta la idea de hacer pasteles con mis peques.

Me explico. Mi cabeza, que es muy puñetera, me pinta el momento repostería creativa con niños de color rosa, con brillantinas, colorantes rosas y cortadores de corazones. Pero la realidad es otra. Bien distinta claro. Y me tiemblan las patichuelas cada vez que me da por pensar (sí, además de cocinar a veces también pienso), en la manera de cascar los huevos que tiene el mayor: “Kako” para los amigos y para sí mismo, y  “rompehuevos” así a secas para su madre, oséase, yo.

No sospechen ustedes fondo de maldad alguno en mis palabras, no no. Que yo a mis hijos los quiero mucho, ojo, y con locura infinita si me apuran. Pero los quiero más lejos de la cocina. Que mi matarife de dos años no casca huevos, no, él los apachurra y los mata bien muertos. Pero luego, la que va recogiendo las migas de toodaaaas las cascarillas del huevo espachurrao en una masa impoluta es… una servidora.

Por eso, cuando hay receta con huevos, con perdón, observo primero al mayor. De reojo, con disimulo.  Y mientras él pone los ojos bizcos jugando amorosamente con su tractor, yo aprovecho el momento “love me tender” de mi primogénito para escabullirme del sofá, arrastrarme (con poquita dignidad, la verdad) por el suelo del salón, dirección la cocina, mientras silbo distraídamente aquella famosa de Zapato Veloz.

Una malamadre cualquiera. Esa soy yo.

Y ahora, la receta de hoy. Para quitar culpas y otras tonterías.

Cupcake petit suisse fresa collage

cupcake petit suisse 1

cupcake petit suisse 2

★ LA RECETA ★

1 yogur natural

3 medidas de harina

1 sobre de levadura

4 huevos

1 tarro y medio de azúcar

125 gr de mantequilla

1 sobre de azúcar aroma de vainilla

1 cucharilla de extracto de vainilla

6 Petit Suisse de fresa

La preparación de este cupcake es de lo más facilona y cualquiera, hasta yo que llevo poco en estos menesteres, puede hacerlos y conseguir que queden esponjosos y riquísimos. Solo tienes que poner los ingredientes como vienen indicados en la lista de arriba en un bol e ir añadiéndolos al tiempo que los mezclas. Si tienes un robot que te haga el trabajo, mejor que mejor.

Repartes la masa en unos moldes y al horno unos 20 minutos a 165 grados.

Para el topping, pon en una manga pastelera los Petit Suisse de fresa o del sabor que quieras, y con una boquilla vas decorando los cupcakes.

★ Cupcake pa’morirse (o engordar) ★

Si, Maris sí, porque estos bollos que ahora llamamos muy finolis cupcakes están pa’morirse de buenos y engordan lo que no está escrito. Pero digo yo, si en estas fechas y como andan las cosas, nos vamos a poner a contar calorías, entonces apaga y vámonos.

Yo propongo que tiremos más bien para la cocina y que quitemos las penas con villancicos y cosas ricas.

cupcake pa'morirse

★ LA RECETA ★

Para el bicocho:

250 gr de harina
125 gr de mantequilla a temperatura ambiente y cortada en dados
100 gr de azúcar
1 cucharilla de levadura
5 cucharas soperas de leche
1 tableta de chocolate blanco
2 huevos

Para la crema :

1 bote de nata líquida
50 gr de praliné

 

Para el bizcocho yo he utilizado la misma receta que para estos muffins, pero cambiando el chocolate con leche por el chocolate blanco. Los pasos serían:

Mezclar la levadura, la harina y la mantequilla. Ir añadiendo poco a poco  el azúcar y los dos huevos hasta obtener una masa sin grumos y uniforme. Añadir la leche y el chocolate blanco cortado en trozos pequeños (yo he utilizado una tableta de Galak de Nestlé). Poner los moldes de papel en un molde de silicona (para que no se nos desparrame la masa) y rellenarlos 3/4. Hornear durante 25 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar.

Para la crema, yo he hecho una chantilly. Para hacerla, montamos la nata líquida con un batidor eléctrico, el robot o con la mano si tenemos paciencia y buen brazo. Batimos a velocidad lenta un par de minutos y vamos aumentando la velocidad poco a poco. Cuando la nata está bien montada (se nota porque se espesa), añadimos el praliné, que habremos fundido previamente al baño maría. Mezclamos suavemente y ponemos en una manga pastelera. Y solo nos queda decorar los bizcochos y ¡a comer!